lunes, 18 de marzo de 2024

Palestino 0 La Calera 0


Un partido desabrido. Tan desabrido como el salame en una pizza vegana; cuasi vomitivo como ver al niño símbolo poeta paseándose con calcetines y calzoncillos en un dormitorio nauseabundo de una mañana de febrero.

Palestino no supo como dominar completamente el partido. Y cuando tenía chances de atacar, abusó del centro colgado por las bandas, que en la mayoría de los casos ganaban las cabezas del conjunto visitante. Tal vez quiso depender en esta oportunidad no tanto del colectivo, sino de alguna genialidad de sus hombres en vanguardia, pero la defensa y el arquero de La Calera lo impidió en esta oportunidad.

El visitante tampoco tenía mucho que ofrecer, salvo uno que otro contrataque que terminó o en nada o en las manos de Rigamonti. Si tenía alguna intención seria lo mostró en los últimos minutos del partido.

El problema del malestar de la hinchada es que saben que Palestino puede ofrecer más. Si bien estuvo más afiatado el mediocampo que en otras oportunidades, no ayudó a desnivelar la balanza a favor. Bajo ese aspecto la táctica de los balones largos por las bandas nuevamente fue la tónica de opción de peligro tanto con Benitez como con Carrasco y Vejar.

Podemos encontrar puntos altos en Benítez, Suárez, Dávila, Román y Rigamonti, el resto de la normal hacia abajo. Marabel claramente fue un retroceso en los cambio por Soza; Abrigo aportó y luchó, no obstante, nuevamente la defensa de La Calera estuvo correcta en su actuar.

¿Tal vez el empate en la Cisterna frente a los cementeros fue algo así como un cable a tierra? ¿o solo es el resultado de un equipo que requiere de un descanso? Queremos entender que es lo segundo, pero falta un último esfuerzo. El sábado se viene Everton por el partido suspendido y es una buena oportunidad de sacarse el polvo y la modorra.

miércoles, 13 de marzo de 2024

Rigamonti, ¿El queque lo quiere con nueces o con chocolate?


 

Palestino está marcando una sonrisa en sus hinchas. También dos cálculos renales por los nervios, pero como dicen en la galería “Si no se sufre no es Palestino”.

El preámbulo de toda esta vorágine parte el sábado frente a O’Higgins. Un lance fuerte para lo que se ve normalmente en el medio local, siendo quizás la previa de lo que se venía para la noche del martes. Le costaba a Palestino tener el control del partido, algunos destellos sin dominar claramente al que era en ese entonces el invicto rancagüino. No obstante, el conjunto de Vitamina Sánchez nunca bajó los brazos, y el premio a ese esfuerzo lo encontró en el alargue final con certero tiro cruzado de Brian Véjar. Un gol gritado a todo pulmón y no era para menos, Palestino mostraba sus credenciales de buen equipo.

Con ese optimismo, la noche del martes se recibió a Nacional de Paraguay con la primera opción de clasificar a la fase de grupos. Pero el conjunto guaraní no se venía con cuentos y sacó toda la garra que caracteriza a los equipos paraguayos desde el primer minuto. Por el lado del local, no podía dar pie con bola, un palestino descolocado en mediocampo hacía aguas a cada embate de la visita. Con esa baja performance a medida que pasaban los minutos la sonrisa en los hinchas se iba desdibujando.

Pero a falta de fútbol, la garra sale en este equipo. Y no iba a ser otro, sino que Rigamonti el pilar de donde aferrarse. Primero fue el penal atajado a los 10 minutos del partido y luego, con un nivel superlativo de confianza, se alzó como el gestor de la clasificación en la tanda de penales. La cara de los paraguayos era reflejo de la canción de Camilo Sesto: Todo por nada.

Figuras para destacar son Suarez y su patriada para marcar el descuento necesario para la tanda de penales, también el chico Román y la inclusión en el segundo tiempo de Dávila, necesario para dar claridad a los tardíos ataques del segundo tiempo. También Junior Marabel, que dió mayor peso en la ofensiva en esta oportunidad. No obstante, se mantiene la preocupación por el bajo nivel que presenta Palestino en el quite y salida por el mediocampo, Nacional solo desnudó más la baja complementación que se da entre Cornejo y Linares. Por el lado de Dylan Zúñiga, Nacional encontró la llave de todos sus ataques que terminaron en gol.

Pero habrá tiempo (poco eso sí) para ajustar estos puntos. Hoy solo tenemos en la retina la espectacular actuación de Cesar Rigamonti, y vaya que nos costará borrar eso de nuestras cabezas. No en vano nuestro niño símbolo-poeta Garmendio Cirolo nos ha hecho llegar estos versos dedicados al portero:

 

En la noche fría, bajo el firmamento,

Rigamonti se yergue como un muro imponente.

Guardián de la red, su figura se alza,

En la cancha su presencia nunca se degasta

Su guante, extensión de su voluntad,

Detiene cada balón con tenacidad.

En el campo de batalla, un héroe sin par,

Rigamonti, el guardián, desafiando al azar.

Entre los gritos de la multitud vuela con gratitud,

En su soledad enfrenta la oscuridad,

Una fuerza indomable en su interior se revelará.

En la lluvia de disparos, en el fragor de la guerra,

Rigamonti se decide sin temor a la afrenta.

Cada embate desafía con coraje y valentía,

Y en los libros su leyenda así forjaría.

Rigamonti, del arco es el guardián,

Rigamonti, arquero de talismán.

viernes, 8 de marzo de 2024

El Espejismo


 ¿Cuál es la verdadera cara de Palestino este año, la del 5-0 frente a Cobreloa y el 2-0 ante Nacional, o el 0-2 ante la mediocre Universidad Católica? Para algunos, aunque tengamos una planilla a la altura del Real Madrid, al primer tropiezo se le aplica el mote de Levantamuertos, para luego saltar como el mejor equipo chileno en llaves directas de campeonatos internacionales.

Mientras que el match frente a Cobreloa el equipo jugó contra nadie en casi los 90 minutos realizando una actuación superlativa en todas sus líneas, el lance contra Universidad Católica fue desnivelado sólo por la patriada de Aravena y el error en el despeje del banana Suárez, entrando Palestino en los nervios de revertir sin éxito el marcador y coronando lo anterior con la falta penal al final del partido.

Al contrario de los dos lances antes mencionados, el verdadero Palestino se ha visto en la Copa Libertadores. Partiendo por la serie contra Portuguesa, el planteamiento de ataques rápidos frente a un equipo venezolano superior físicamente pero tosco dio resultado; mientras que el triunfo en Paraguay nace directamente desde la banca, que con los cambios adecuados le bastó 3 minutos para desnivelar el partido y luego cuidarlo, jugando con la desesperación guaraní.

La mentalidad mostrada por el DT Pablo Sanchez ha sido prudente con tal de dosificar recursos a sabiendas de que el equipo quiere responder en ambos frentes. Lo más probable que Vitamina tenga ya en su mente el equipo estelar, no obstante, esta variación hace que el plantel deba entregar el 110% para la titularidad.

Ahora, en el análisis de los primeros partidos, la serie de partidos tanto en Libertadores como en el campeonato nacional dan indicios de cuál sería el 11 deseado con el seguro Rigamonti, la defensa en 4 con Suárez, Bizama, Román y Rojas. En mediocampo la fórmula tiende a Linares, Cornejo y Abrigo, pensando en quite, transición y generación. Finalmente, en delantera, Carrasco, Palacio y Sosa van con ventaja. Pero lo que resulta tranquilizador es que no es la única alineación que puede haber (y usted ya habrá pensado en otros nombres sin estar muy perdido) y que involucre una baja en la calidad. Dylan Zúñiga, Vejar, Marabel, Benitez, Dávila, Ceza y Chamorro, por dar algunos ejemplos, ayudan a que el plantel tenga profundidad en la banca.

Los refuerzos incorporados en general han respondido a la altura de las circunstancias. Partiendo por el mediocampo, a Linares le ha costado cubrir el espacio dejado por la partida de Farías, pero esperamos que se afirme en su posición a medida que avance el año; mientras que la llegada de Paredes ha dado un segundo aire y un buena opción frente a Benítez. En tanto que, en delantera, tanto Sosa como Marabel han demostrado a punta de goles sus incorporaciones.

No obstante, el conjunto de Vitamina presenta una debilidad de comunicación en lo que se refiere al centro del campo. Sacando de la ecuación a la buena actuación de Abrigo cada vez que ingresa al campo, el quinteto Dávila – Cornejo – Chamorro – Linares – Martínez (y sus combinaciones) no han dado aún con la tecla adecuada, quedando como estrategia principal el tiro largo desde las bandas a fin de sorprender las espaldas de las defensas tanto por el centro como por izquierda y derecha; no obstante, la fórmula ha dado resultados teniendo, por ejemplo, el segundo aire de Carrasco.

Finalmente, esta vorágine no para en los siguientes 10 días. Partiendo con la visita a Rancagua frente al siempre complicado O’Higgins, para luego el martes cerrar la llave frente a un Nacional del cual no hay que confiarse (ya lo demostró frente a A.Nacional en Medellín), y finalmente Rematar el próximo domingo en el choque con La Calera. Todos estamos muy ilusionados que la buena racha continúe para Palestino, ilusión justificada por lo mostrado en cancha y por un potencial que puede ser explotado.